Las lluvias amainaron en el estado indio de Kerala, en el sur del país, aunque un millón de personas seguían ayer alojadas en campamentos temporales y unas 100.000 estaban aisladas en sus hogares debido a las inundaciones. 

Según el ministro de Agricultura de Kerala, VS Sunil Kumar, también se está lanzando comida, agua y medicamentos desde el aire a las personas que quedaron aisladas. Decenas de miles de personas están atrapadas en los techos de sus viviendas. 

Los niños, enfermos y personas mayores están siendo trasladadas por aire a lugares seguros.  

Más de 350 personas murieron desde el 9 de agosto por las inundaciones provocadas por las fuertes lluvias monzónicas, que inundaron ciudades y pueblos del de Kerala, un estado bastante turístico.  El principal aeropuerto del estado, el de Kochi, está inundado y seguirá cerrado hasta el 26 de agosto, según informó la agencia de noticias DPA.